
Contenido del artículo
- Qué es la potencia contratada y por qué importa
- Cómo calcular la potencia que necesitas según tu hogar
- Señales de que tienes la potencia mal contratada
- Cómo cambiar la potencia contratada paso a paso
- Potencia mínima y máxima: límites legales y técnicos
- Cómo ahorrar ajustando la potencia sin quedarte corto
- Errores comunes al elegir la potencia de luz
- Preguntas frecuentes sobre la potencia de luz
- Nuestra recomendación final para contratar potencia en 2026
Para un piso medio en España, la potencia contratada suele estar entre 3,45 y 5,75 kW. Lo ideal es ajustarla a tus hábitos reales: si no coincides usando varios electrodomésticos potentes a la vez, con 3,45 kW puedes tener suficiente; si tienes calefacción eléctrica, aerotermia o coche eléctrico, necesitarás subir a 5,75 kW o más.
La potencia contratada es la que determina cuántos aparatos pueden funcionar al mismo tiempo antes de que salte el interruptor de control de potencia (ICP). No tiene nada que ver con cuánta energía consumes, sino con cuánta puedes demandar en un instante. Por eso, contratar de más encarece la factura fija cada mes, y contratar de menos provoca cortes incómodos.
Antes de tocar nada, mira tu factura: ahí aparece la potencia que tienes ahora y el término de potencia que pagas. Con ese dato y una idea clara de tus hábitos, puedes decidir si te sobra, te falta o estás en el punto justo.
En resumen:
- La potencia se mide en kW y se paga como término fijo, independientemente de lo que consumas.
- Un piso medio se mueve entre 3,45 y 5,75 kW; con calefacción eléctrica o coche eléctrico, necesitarás más.
- El cambio se solicita a tu comercializadora, que lo tramita con la distribuidora; subir potencia suele tener coste y bajarla, a veces no.
- Antes de cambiar nada, revisa tu factura y usa la calculadora de potencia de tu distribuidora.
Qué es la potencia contratada y por qué importa
La potencia contratada es el límite máximo de electricidad que puedes demandar de forma simultánea en tu vivienda. Se mide en kilovatios (kW) y se paga todos los meses como un término fijo, tanto si usas esa capacidad como si no. Es distinto del consumo, que se mide en kilovatios hora (kWh) y refleja la energía que realmente gastas.
El término de potencia depende del peaje de acceso que tengas contratado. La mayoría de hogares están en el peaje 2.0TD, que tiene dos periodos horarios (punta y valle) y una potencia distinta para cada uno. Esto significa que puedes contratar, por ejemplo, 4,6 kW en punta y 5,75 kW en valle, algo útil si tus mayores consumos coinciden con la noche o el fin de semana.
No hay un precio único: el término de potencia varía según la comercializadora, el contrato y las actualizaciones regulatorias. Por eso no te damos cifras cerradas. Lo que sí puedes hacer es mirar tu factura y ver cuánto pagas por cada kW contratado al mes; multiplicarlo por los kW que te sobran te da una idea del ahorro potencial si los reduces.
Cómo calcular la potencia que necesitas según tu hogar

No existe una fórmula exacta porque depende de la simultaneidad: no es lo mismo tener muchos electrodomésticos que usarlos todos a la vez. Aun así, estos ejemplos orientativos te sirven como punto de partida.
| Tipo de vivienda | Potencia orientativa | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Piso pequeño, 1-2 personas, sin calefacción eléctrica | 3,45 kW | Frigorífico, lavadora, vitro, TV, luces, ordenador |
| Piso medio, 3-4 personas, cocina eléctrica | 4,6 kW | Lo anterior más lavavajillas, horno y algún aparato de cocina |
| Casa con calefacción eléctrica o aerotermia | 5,75-6,9 kW | Calefacción, agua caliente, electrodomésticos habituales |
| Vivienda con coche eléctrico y wallbox | 6,9 kW o más | Carga del coche por la noche más el resto de la casa |
Estas cifras son orientativas y cambian según la eficiencia de tus aparatos y tus horarios. Un truco útil es anotar las potencias típicas de tus electrodomésticos y ver cuáles pueden coincidir. Los valores habituales están en rangos como estos:
- Frigorífico: entre 100 y 300 W en funcionamiento normal.
- Lavadora: entre 1.500 y 2.500 W, sobre todo al calentar agua.
- Lavavajillas: entre 1.200 y 2.200 W.
- Horno: entre 1.500 y 2.500 W.
- Vitrocerámica: entre 1.200 y 2.500 W por zona; varias zonas a la vez suman mucho.
- Termo eléctrico: entre 1.000 y 2.000 W.
- Aire acondicionado: entre 800 y 2.000 W según el modelo.
- Secadora: entre 2.000 y 3.000 W.
- Plancha o aspirador: entre 1.000 y 2.000 W.
Si sumas los aparatos que suelen coincidir (por ejemplo, lavadora más vitro más horno), verás por qué en muchos hogares 3,45 kW se queda corto. La clave no es sumar todo, sino pensar en los momentos de más actividad: comidas, tardes de plancha y lavadora, noches frías con calefacción.
Señales de que tienes la potencia mal contratada
Detectar un desajuste es más fácil de lo que parece. Estas son las señales más habituales:
- Saltos frecuentes del ICP. Si al encender el horno y la lavadora a la vez se va la luz, tu potencia se queda corta para tus hábitos.
- Electrodomésticos que no arrancan juntos. El microondas que hace saltar todo cuando está la vitro encendida es un clásico.
- Término de potencia alto para tu consumo real. Si tu factura tiene un fijo elevado pero consumes poco, probablemente pagas por una potencia que no usas.
- Has cambiado tus hábitos o tu casa. Mudanza, nuevo electrodoméstico, coche eléctrico o teletrabajo pueden alterar lo que necesitas.
Para saber si pagas de más, compara tu potencia contratada con la que realmente demandas. La mayoría de distribuidoras ofrecen en su área de cliente un histórico de consumos y, en algunos casos, la potencia máxima demandada. Si tu pico habitual está muy por debajo de lo contratado, tienes margen para bajar y ahorrar en el fijo. Puedes apoyarte en esta guía práctica para ahorrar en la factura de la luz para revisar el resto de conceptos.
Cómo cambiar la potencia contratada paso a paso

El trámite es más sencillo de lo que parece y no tienes que hablar con la distribuidora: lo gestiona tu comercializadora.
- Revisa tu factura y localiza la potencia contratada en punta y valle.
- Decide la nueva potencia según tus hábitos. Si dudas, usa la calculadora de potencia de tu distribuidora.
- Contacta con tu comercializadora por teléfono, app o web y solicita el cambio.
- Espera la tramitación. La comercializadora lo traslada a la distribuidora, que ejecuta el cambio. Los plazos orientativos suelen estar entre unos días y un par de semanas.
- Comprueba la primera factura tras el cambio para verificar que la potencia y el término se han actualizado.
Sobre el coste: aumentar potencia suele implicar derechos de enganche y, en algunos casos, la instalación de un nuevo ICP. Reducirla, en cambio, suele ser gratuito o tener un coste mínimo, aunque depende de cada caso. Los importes cambian con la normativa y con la distribuidora, así que confírmalos con tu comercializadora o consulta la información publicada por la CNMC antes de decidir.
Un detalle práctico: si vas a subir potencia, hazlo solo si de verdad lo necesitas. Si el problema es puntual (por ejemplo, solo al poner la lavadora y el horno a la vez), quizá te baste con escalonar el uso y ahorrarte el trámite y el coste.
Potencia mínima y máxima: límites legales y técnicos
No puedes contratar cualquier potencia. El límite inferior lo marca el boletín eléctrico de tu vivienda: en instalaciones modernas suele ser 3,45 kW, pero en edificios antiguos puede ser menor si la instalación no está preparada. El límite superior lo marca la propia instalación: la sección de los cables, el cuadro y el ICP condicionan cuánta potencia puedes demandar sin riesgos.
Si necesitas más de lo que permite tu instalación, tendrás que hacer una adecuación: cambiar el cuadro, el ICP o incluso parte del cableado. Eso requiere un boletín nuevo y una intervención de un instalador autorizado. Antes de meterte en obra, consulta con tu distribuidora y con un electricista de confianza para saber qué es viable y a qué coste orientativo.
Cómo ahorrar ajustando la potencia sin quedarte corto
Ajustar la potencia no es solo contratar menos: también es organizar el consumo para que no coincidan los picos.
- Escalona el uso. Pon la lavadora por la mañana y el horno al mediodía, en lugar de todo a la vez.
- Usa programadores. Los enchufes programables y los temporizadores del termo o la lavadora evitan coincidencias.
- Aprovecha la discriminación horaria. Si tienes peaje 2.0TD, mueve los consumos potentes a las horas valle.
- Revisa la potencia cada año. Mudanzas, hijos, teletrabajo o un coche eléctrico cambian tus necesidades.
- Considera la aerotermia. Si vas a cambiar calefacción, la aerotermia suele demandar menos potencia que la calefacción eléctrica tradicional.
Si tu objetivo es recortar la factura, no te centres solo en la potencia: el consumo, los hábitos y la tarifa pesan mucho. Puedes combinarlo con estas ideas para cómo ahorrar dinero cada mes y revisar el conjunto de tus gastos del hogar.
Errores comunes al elegir la potencia de luz
Estos fallos son muy habituales y suelen costar dinero o disgustos:
- Contratar la potencia que tenía el anterior inquilino. Sus hábitos no tienen por qué parecerse a los tuyos.
- Guiarte solo por los metros cuadrados. Una casa grande con gas puede necesitar menos potencia que un piso pequeño con todo eléctrico.
- No tener en cuenta la calefacción eléctrica. Es uno de los mayores responsables de picos de demanda en invierno.
- Ignorar el término de potencia en la factura. Es el cargo fijo que más se puede ajustar sin cambiar de hábitos.
- Subir potencia por un problema puntual. A veces basta con reorganizar el uso de los aparatos.
- Bajar potencia sin margen. Si te quedas corto, los cortes vuelven y acabarás pagando el cambio dos veces.
Preguntas frecuentes sobre la potencia de luz
¿Qué potencia de luz necesito para un piso de 2 personas?
Para dos personas sin calefacción eléctrica, 3,45 kW suele ser suficiente si no coinciden varios aparatos potentes. Si tenéis lavavajillas, horno y vitro y cocináis a menudo, 4,6 kW os dará más tranquilidad. La cifra exacta depende de vuestros hábitos, así que revisad la potencia máxima demandada en el área de cliente de vuestra distribuidora.
¿Cuánto cuesta cambiar la potencia contratada?
Subir potencia suele implicar derechos de enganche y, a veces, la instalación de un nuevo ICP; bajar potencia suele ser gratuito o tener un coste mínimo. Los importes varían según la distribuidora y la normativa vigente, así que confírmalos con tu comercializadora o consulta la CNMC antes de solicitarlo.
¿Puedo bajar la potencia sin que me salten los plomos?
Sí, siempre que tu consumo simultáneo se mantenga por debajo del nuevo límite. Antes de bajarla, revisa tu potencia máxima demandada y evita coincidencias. Si tienes dudas, baja solo un escalón y prueba un mes.
¿Qué diferencia hay entre potencia contratada y potencia consumida?
La contratada es el máximo que puedes demandar y se paga como término fijo. La consumida es la energía que realmente usas y se mide en kWh. Puedes tener 5,75 kW contratados y consumir muy poco, o al contrario.
¿Cómo sé si tengo la potencia adecuada?
Compara tu potencia contratada con la máxima que has demandado en los últimos meses. Si tu pico habitual está muy por debajo, probablemente te sobre; si saltan los plomos con frecuencia, te falta. La calculadora de tu distribuidora y tu factura son las mejores fuentes para afinar.
¿Es mejor contratar mucha potencia para no quedarme corto?
No. Contratar de más encarece el término fijo todos los meses sin aportar ventajas si no la usas. Lo razonable es ajustar la potencia a tus picos reales y, si acaso, dejar un pequeño margen.
Nuestra recomendación final para contratar potencia en 2026
Antes de cambiar nada, haz estos cuatro pasos:
- Mira tu factura y anota la potencia contratada en punta y valle, y cuánto pagas por ella.
- Calcula lo que necesitas con tus hábitos y los electrodomésticos que coinciden.
- Consulta la calculadora de potencia de tu distribuidora para contrastar tu estimación.
- Contacta con tu comercializadora si decides cambiar, y confirma el coste y los plazos.
Recuerda que los precios, los requisitos y los trámites cambian con el tiempo. Verifica siempre los datos actualizados en fuentes oficiales como la CNMC, la Agencia Tributaria o tu propia comercializadora antes de tomar una decisión. Ajustar bien la potencia es una de las formas más sencillas de pagar lo justo sin renunciar a tu comodidad.



